La resistencia IP68 es un estándar de protección que permite saber cómo un dispositivo, como un móvil, se comporta frente al agua y el polvo. Este aspecto técnico es vital para los usuarios que buscan durabilidad en sus dispositivos electrónicos.
¿Qué significa la certificación IP?
La certificación IP, que significa «Ingress Protection» (Protección de Ingreso), es un sistema que evalúa la capacidad de los dispositivos para resistir partículas sólidas y líquidos. Se encuentra definida en la norma internacional CEI 60529. Esta certificación proporciona a los consumidores información clara sobre el nivel de protección que ofrece un dispositivo, permitiéndoles tomar decisiones de compra más informadas.
Los niveles de resistencia se identifican mediante un código que empieza con las letras «IP», seguido de dos cifras. La primera cifra indica la resistencia a objetos sólidos y la segunda se refiere a la resistencia al agua. Cuanto más alto sea el número, mayor será el nivel de protección que el dispositivo puede ofrecer.
Desglose del código IP68
El código IP68 es uno de los más comunes en smartphones de gama alta, y representa una protección avanzada tanto contra el polvo como contra la inmersión en agua. Para entender completamente las implicaciones de este código, es esencial desglosar los dos dígitos componentes.
- Primer dígito (6): Este número evalúa la protección contra partículas sólidas, donde el 6 indica que el dispositivo está completamente sellado contra el polvo. Esto significa que no habrá ninguna entrada de partículas, lo que evita cualquier daño interno.
- Segundo dígito (8): Este número se refiere a la resistencia al agua, y un 8 implica que el dispositivo puede ser sumergido en agua a una profundidad de más de 1 metro, y por un tiempo específico. Generalmente, esta inmersión puede ser de hasta 30 minutos, aunque esto varía según el fabricante.
Resistencia al polvo: el primer dígito (6)
Cuando hablamos de resistencia al polvo, el primer dígito del código IP es crucial. El 6 indica una resistencia total contra el polvo. Esto es especialmente importante para dispositivos que se usan en entornos donde el polvo es abundante, como en construcciones o espacios al aire libre. La falta de entrada de polvo asegura que los componentes internos estén protegidos de la abrasión y el mantenimiento del funcionamiento óptimo del dispositivo.
Esta característica también implica que el dispositivo es menos propenso a fallas técnicas relacionadas con el polvo, lo cual es un beneficio significativo para los usuarios que requieren durabilidad y fiabilidad en su tecnología cotidiana.
Resistencia al agua: el segundo dígito (8)
El segundo dígito del código IP68 se refiere a la capacidad del dispositivo para resistir la inmersión en agua. Con un 8, los smartphones son capaces de sobrevivir bajo el agua a profundidades de hasta 1.5 metros, durante períodos de tiempo que van de 30 a 60 minutos, dependiendo del fabricante. Esto significa que si tu móvil cae accidentalmente en una piscina o en un charco, es probable que no sufra daños.
Sin embargo, es fundamental recordar que, aunque un dispositivo tenga una certificación IP68, esto no significa que sea completamente impermeable. Pequeñas variaciones en el agua, como el agua salada o el agua de piscina, pueden afectar la resistencia. Por lo tanto, es recomendable evitar la exposición prolongada al agua y limpiarlo adecuadamente después de cualquier inmersión.
Diferencias entre IP68 y otras certificaciones IP
La certificación IP68 es superior a muchas otras clasificaciones de resistencia que se encuentran en el mercado. Por ejemplo, IP67 ofrece buena protección, pero un dispositivo con esta certificación solo puede soportar inmersión en agua hasta 1 metro, y por un máximo de 30 minutos. Esto hace que IP68 sea más atractivo para aquellos que buscan un dispositivo que pueda resistir condiciones adversas por períodos de tiempo más largos.
Otras certificaciones menos comunes, como IP65, ofrecen protección contra el agua en forma de chorros, pero no garantizan resistencia a la inmersión. Esto significa que un móvil IP65 podría ser adecuado para situaciones de lluvia, pero no para ser sumergido.
El nivel IP69K: ¿es realmente necesario?
El nivel IP69K es otra categoría que merece la pena mencionar. Esta clasificación se refiere a la resistencia a chorros de agua a alta presión y temperatura. Aunque es posible encontrar dispositivos con esta certificación, especialmente en entornos industriales, la mayoría de los consumidores no necesitarán esta protección extrema en su uso diario.
La certificación IP68 es suficiente para el día a día, y ofrece un gran equilibrio entre resistencia y funcionalidad. Para quienes trabajan en condiciones extremas, como en maquinaria pesada, IP69K podría ser ventajoso; sin embargo, para el usuario promedio, IP68 es más que suficiente.
¿Qué efectos tiene la resistencia IP68 en el uso diario?
La resistencia IP68 tiene un impacto significativo en la experiencia diaria de los usuarios. La protección adicional contra el polvo y el agua permite que los dispositivos sean más duraderos, lo que significa que los usuarios pueden llevar su móvil a más lugares y usarlo en situaciones que antes podrían haber causado preocupación.
Por ejemplo, si eres alguien que va a la playa, puedes sentirte más seguro al llevar tu móvil contigo, sabiendo que si se le cae en la arena o se salpica con agua, no sufrirá daños graves. Del mismo modo, personas que practican deportes al aire libre o que trabajan en ambientes polvorientos se beneficiarán de esta resistencia, asegurando que su dispositivo funcione correctamente en todo momento.
Mitos comunes sobre la resistencia al agua y al polvo
Existen varios mitos sobre la resistencia IP68 que pueden llevar a confusiones. Uno de los más comunes es que los dispositivos con esta certificación son completamente a prueba de agua y polvo, lo cual no es cierto. Aunque la resistencia es elevada, no es absoluto y puede disminuir por desgaste o daños en la estructura del dispositivo.
Otro mito popular es que una vez que un dispositivo ha sido sumergido, siempre estará protegido. Es importante recordar que la exposición al agua salada o química puede afectar la integridad de las juntas y la impermeabilidad, incluso si el dispositivo se clasifica como IP68. Por ello, es crucial seguir las recomendaciones del fabricante respecto a su uso y cuidado.
Consejos para cuidar tu móvil a pesar de la certificación IP
Aunque un dispositivo pueda tener la certificación IP68, esto no significa que sea indestructible. Aquí hay algunos consejos para maximizar la vida útil y la funcionalidad de tu móvil:
- Evita exposiciones prolongadas al agua: Aunque el dispositivo puede soportar la inmersión, no es recomendable hacerlo de manera habitual.
- Seca el dispositivo inmediatamente: Si tu móvil entra en contacto con agua, sécalo con un paño suave para evitar la acumulación de humedad.
- Utiliza fundas protectoras: Considera usar una funda que ofrezca protección adicional, especialmente si frecuentas condiciones difíciles.
- Mantén los puertos limpios: Asegúrate de que los puertos de carga y otros orificios estén libres de polvo o escombros que podrían comprometer la resistencia.
¿vale la pena elegir un móvil IP68?
Optar por un móvil con certificación IP68 puede ser una excelente elección, especialmente para aquellos que buscan un dispositivo robusto para usar en diversas condiciones. La protección contra el polvo y la inmersión en agua contribuyen a una experiencia de usuario más satisfactoria y duradera. Sin embargo, es vital tener en cuenta las recomendaciones de uso y cuidado para maximizar su eficiencia.
Si tu estilo de vida implica estar en movimiento y en contacto regular con el agua o el polvo, un móvil con resistencia IP68 es definitivamente una opción que vale la pena considerar.









